¿De qué material están hechos los sueños?

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viernes, 30 de diciembre de 2011

Tiempo vivido

Jorge Bucay en uno de sus cuentos dice: “Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero TIEMPO VIVIDO”... Ojala todas las costumbres fueran como esta, con el fin de que todo el mundo sea feliz, que seamos consciente de que ser feliz es lo único importante en la vida, que se nos va el tiempo en cosas que no tienen importancia, que nos abandonamos en un sinfín de problemas, que nos roban esa felicidad….Se que conmigo podrás serlo, déjate llevar por ese tiempo que vas a ser feliz, dure lo que dure….

El tiempo vivido por Jorge Bucay

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador... Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, diviso, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de pequeña valla de madera lustrada. Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquel lugar.
El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar entre los árboles. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras:
Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:
Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas
El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Aquel hermoso lugar era un cementerio y cada piedra era una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo vida exacto del muerto. Pero lo que le conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años...
Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por allú y se acercó. Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
-No, por ningún familiar -dijo el buscador-. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?
El anciano sonrió y dijo:
-Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le comentaré: Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: "A la izquierda, qué fue lo disfrutado; a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo". Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media...? Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso.. ¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana? ¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo...? ¿Y la boda de mis amigos? ¿Y el viaje más deseado? ¿Y el encuetro con el hermano que vuelve de un país lejano? ¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ¿Horas? ¿Días? Así vamos anotand en la libreta cada momento que disfrutamos.... Cada momento.
Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero TIEMPO VIVIDO...

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ya es la hora de ser YO...

Hoy una persona me dijo “haz lo que quieras”, esa frase me la han dicho muchas veces, de multitud de maneras y formas pero hoy especialmente, tras observar las circunstancias reales en las cuales estoy sumergida, debería de hacerle caso, pero realmente, es decir, hacer lo que quiero, porque quiero y como quiero, porque ya es hora de pensar en mi, de avanzar un poquito más, y dejar que pase el tiempo y que cada cosa, persona y sitio se ponga en su lugar, porque ni tu, ni yo podemos cambiar el mundo en una hora hablando por el móvil, porque las personas que no me quieren seguirán haciéndome una y mil jugadas más, pero siempre estaré ahí, aguantando como un árbol tras un huracán….Porque ya es hora de ser otra vez yo….

jueves, 15 de diciembre de 2011

El diario de Noah

Tanto esta peli, como esta canción, son una buena oportunidad para reflexionar.Va dedicada a Ti ,porque cada vez que te toco me invade un sentimiento, y cada vez que me besas, juraría que puedo volar....¿no sientes como se agitan mis los latidos de mi corazón? desearía que fueses para siempre...necesito que estés a mi lado...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Tocar las estrellas

A veces los sentimientos son un poco inútiles, ¿Por qué tener lastima por una persona que te ha lastimando?, ¿Por qué no dura la venganza y el deseo de que sufra lo mismo que tú?....Respuesta sencilla, porque los sentimientos dependen de la forma de ser las personas, y por mucho que lo intente no puedo borrar como soy, porque soy yo, con mis mas y mis menos, porque hoy me he dado cuenta de que por mucho que lo intente no voy a poder cambiar, no voy a ser esa chica fuerte que quiero, porque soy como soy, y si cambio esa "debilidad", eso que la gente ve como "débil o frágil" dejaría de ser yo, y ¿Quién quiere dejar de ser uno mismo, por ser como otro de egoísta y prepotente? Yo desde luego no, hoy he decido caminar, avanzar y aceptar la dura y cruel realidad, ni yo voy a cambiar, ni te cambiare a ti, porque si te cambio, dejaras de ser tú y eso no lo quiero. Pero hay que aprender a separarte de mí, de todo lo que soy, no te dejare que toques más mis cimientos, porque no vale la pena.
Yo seguiré mi nuevo andar, con pasos cada vez más firmes, pus cosas como esta hacen que pise cada vez más fuerza. No te guardo rencor, en mi no cabe esos sentimientos, tampoco te deseo mal, tan solo espero que no te vaya mal en tu nuevo camino, en el cual yo no estaré, aprende de los errores para mejorar y no te estanque en el que pasó.


 A mí me toca perseguir mi sueño, como tocar las estrellas, eso que parece que es imposible que suceda y que al final tienes ya en tus manos y que con las mismas que vienen se  van. Ver las estrellas, sentir tener el universo sobre ti, y que al fin y al cabo eres parte de la humanidad. Esa humanidad que cada día, se va destruyendo más a sí misma que no valora lo que tiene, hasta que comienza a perderlo. Ojala tu no seas como el resto de la humanidad, por ahora Yo no lo soy. 

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Arrugas en la cama

¿A quién no le ha pasado? Un día te levantas tarde y tienes prisa porque ves que no llegas, estás todavía medio dormido o simplemente no hay muchas ganas de trabajar. Tienes que hacer la cama antes de salir de la habitación para no encontrártela deshecha cuando vuelvas.

 
Mueves la cama, estiras las sábanas, metes por dentro la manta y ves que quedan arrugas. Ahora viene el problema, pues para que quedase bien habría que deshacer la cama y hacerla de nuevo. Pero no hay ni tiempo ni ganas. Así que procuras arreglarlo como se puede. Tiras de aquí, metes allí y estiras bien todo para que al poner la colcha encima el resultado sea perfecto. Terminada la operación vuelves a acercar la cama a la pared y sales de tu cuarto contento porque la chapuza no se nota nada.



El día pasa y la obra da el pego. Pero llega el momento de irse a la cama.Curiosamente, estos días suelen coincidir con jornadas agotadoras en las que parece que no llega la hora de acostarse. Por fin te metes dentro, deseando dormir y de golpe te encuentras con tu obra maestra.

Hay una arruga que molesta, la sábana no llega, todo se deshace al mínimo movimiento… Tocaría levantarse y hacer la cama de nuevo, pero la mayoría de las veces uno pacta con el cansancio y asume que hay que dormir ahí dentro. 


La cuestión está en que muchas veces en la vida ocurre lo mismo que al hacer la cama. Vamos con prisa a todas partes, pasamos por las cosas sin enterarnos demasiado o a veces simplemente no tenemos ganas de esforzarnos para hacer bien las cosas. Y el caso es que somos conscientes de que hay situaciones, momentos y sentimientos que van haciendo arrugas dentro de nosotros. Llevamos heridas abiertas, problemas sin resolver, pequeñas o grandes crisis, enfados, contratiempos, fracasos etc. Pero la mayoría de las veces preferimos taparlos con una colcha bien estirada antes que abordarlos de frente para solucionarlos. 


Cuántas veces nos hacemos los duros cuando por dentro estamos rotos, o no queremos que ciertos pensamientos nos vengan porque nos van a hacer sufrir mucho. En ocasiones son lágrimas que se quedan dentro, conflictos que no se arreglan, abrazos que no se dan, ayuda que no se pide. Tantas cosas que llevamos bien escondidas debajo de una colcha muy estirada. Sin embargo, siempre llega un momento en el que volvemos cansados a casa, en el que notamos que no tenemos demasiadas defensas y solamente queremos meternos en la cama y dormir. Y allí de golpe nos topamos con que lo que estaba escondido bajo la carcasa empieza a molestar y nos hunde justo en el momento en el que peor estamos. 

Por eso, antes de encontrarse con los efectos de la chapuza en el momento en el que uno se siente peor, quizá merezca la pena pararse y mirar hacia dentro de vez en cuando. Tal vez este Adviento pueda ser una ocasión para hacer bien la cama, descubriendo las arrugas, los lados que no llegan, y procurando arreglarlos de raíz. Y si vemos que no se puede, al menos asumir que están ahí y que pueden molestar de vez en cuando. Y sobre todo, no olvidar que aunque siempre habrá arrugas viejas y nuevas entre los pliegues de la vida, muchos días nos levantamos con tiempo, alegría y ganas, hacemos bien la cama y por la noche dormimos como troncos. 
Por Dani Cuesta sj 
Noviciado Pureza de María

lunes, 5 de diciembre de 2011

Intento de poesía....

Tus ojos hermosos, 
reflejan tu alma enamorada,
tus sueños mis anhelos, 
que despierta mi alma. 

Espero que sueñes conmigo, 
que tu alma haga una alianza,
como yo camino cogido de tu mano, 
para caminar en el prado de nuestra confianza.

Espero que sueñes conmigo,
como yo me desvivo por tus besos, 
que tus caricias me desvistan, 
que de los dos solo quede el eco.

Que no levantes la vista, 
de mi ojos sedientos,
solo pido una pista, 
y saber si me sigues queriendo. 

viernes, 2 de diciembre de 2011

La isla de los sentimientos

Erase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la Alegría, la Tristeza y muchos más, incluyendo el Amor. Todos los sentimientos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila, hasta previsible. A veces, la Rutina hacía que el Aburrimiento se quedara dormido, o el Impulso armaba algún escándalo; otras veces, la Constancia y la Convivencia lograban aquietar al Descontento. 
Un día, inesperadamente para todos los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una reunión. Cuando por fin la Distracción se dió por enterada y la Pereza llegó al lugar de encuentro, todos estuvieron presentes. Entonces, el Conocimiento dijo:
- “Tengo una mala noticia para darles... la isla se hunde..." 
Todas las emociones que vivían en la isla dijeron:
- “¡No! ... ¿como puede ser? …¡Si nosotros vivimos aqui desde siempre!!!!”
Pero el Conocimiento repitió:
- “La isla se hunde”
- ¡Pero no puede ser!!! Quizás estás equivocado!!!”
- “El Conocimiento nunca se equivoca -dijo la Conciencia, dandose cuenta de la verdad-. Si él dice que se hunde, debe ser por que se hunde”.
- “Pero... ¿Qué vamos a hacer ahora????” -preguntaron los demás.
Entonces el Conocimiento contestó:
- “Por supuesto, cada uno puede hacer lo que quiera, pero yo les sujiero que busquen la manera de abandonar la isla.... Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, porque el que permanezca en la isla, desaparecerá con ella”.
-“¿No podrías ayudarnos?”, preguntaron todos, porque confiaban en su capacidad.
- “¡No ! -dijo el Conocimiento-, la Previsión y yo hemos construído un avión y en cuanto termine de decirles esto, volaremos hacia la isla más cercana...”
Las emociones dijeron:
- “¡No! ¡Pero no! ¿Qué será de nosotros???”
Dicho esto, el Conocimiento se subió al avión con su socia y, llevando de polizón al Miedo, que no es zonzo y ya se había escondido en el motor, dejaron la isla.
Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, un velero...Todas... Salvo el Amor.
Porque el amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:
- “Dejar esta isla... después de todo lo que viví aquí... ¿Cómo podría yo dejar este arbolito, por ejemplo? Ahhh.... Compartimos tantas cosas...”
Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio de irse, el Amor se subía a cada árbol, olió cada rosa, se fué hasta la playa y se revolcó en la arena como solía hacer en otros tiempos. Tocó cada piedra...y acarició cada rama...
Al llegar a la playa, excatamente al lugar desde donde el sol salía, su lugar favorito, quiso pensar con esa ingenuidad que tiene el amor:
-"Quizás la isla se hunda por un ratito... y después resurja.... porqué no???"
Y se quedó días y días midiendo la altura de la marca, para revisar si el proceso de hundimiento no era reversible... Pero la isla se hundía cada vez más...
Sin embargo, el Amor no podia pensar en construir nada, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería. Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que, aún cuando se hundiera un poco, él siempre podría refugiarse en la zona más alta.... Cualquier cosa era mejor que tener que irse. Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él...
Así que una vez mas, tocó las piedrecitas de la orilla ... y se arrastró por la arena... y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa... que otrora fuera enorme...
Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le agradaba, era la más elevada...
Y la isla se hundía cada día un poco más.... Y el Amor se refugiaba cada día en un lugar más pequeño...
- “Después de tantas cosas que pasamos juntos!!!!- le reprochó a la isla.
Hasta que, finalmente, solo quedó una minúscula porción de suelo firme; el resto había sido tapado completamente por el agua.
Recién en ese momento, el amor se dió cuenta de que la isla se estaba hundiendo de verdad. Comprendió que, si no dejaba la isla, el amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra...
Entonces, caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el amor se dirigió a la bahía.
Ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos; había perdido demasiado tiempo en negar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos...
Desde allí podría ver pasar a sus compañeras en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguna de ellas lo comprendiera y lo llevara.
Buscando con los ojos en el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. Se acercó la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor dijo: 
- "Riqueza llévame contigo! … Yo sufrí tanto la desaparición de la isla que no tuve tiempo de armarme un barco"
La Riqueza contestó: 
- "No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti, lo siento" y siguió camino, sin mirar atrás...
Le pidió ayuda a la Vanidad, a la que vió venir en un barco hermoso, lleno de adornos, caireles, mármoles y florecitas de todos los colores, que también venia pasando: 
- "Vanidad" por favor ayúdame".
y la Vanidad le respondió: 
- "Imposible Amor, es que tienes un aspecto!!!!...¡ Estás tan desagradable!!! tan sucio, y tan desaliñado!!!!... perdón pero afearías mi barco…”- y se fue.
Pasó la Soberbia, que al pedido de ayuda contestó: 
- "Quítate de mi camino o te paso por encima!".
Como pudo, el Amor se acerco al yate del Orgullo y, una vez mas, solicito ayuda. 
La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.
Entonces, el Amor pidió ayuda a la Tristeza:
- "¿Me dejas ir contigo?".
La Tristeza le dijo: 
- "Ay Amor, tu sabes que estoy taaaan triste que cuando estoy así prefiero estar sola"
Pasó la Alegría y estaba tan contenta que ni siquiera oyó al Amor llamarla. 
Desesperado, el Amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Se sentó en el pedacito de isla que quedaba, a esperar el final... De pronto, el Amor sintío que alguien chistaba:
- " Chst- Chst- Chst..."
Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote a remos. El Amor se sorprendió: 
- "¿Es a mi?"- preguntó, llevándose una mano al pecho.
- “Sí, sí -dijo el viejito-, es a tí. Ven, sube a mi bote, rema conmigo que yo te salvo”.
El Amor lo miró y le quiso explicar...
-"lo que pasó, es que yo me quedé...
- "Ya entiendo" -dijo el viejito sin dejarlo terminar la frase- “Sube!”.
El amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de poder ver como el último centímetro de la isla se hundía y desaparecía para siempre...
- “Nunca volverá a existir una isla como esta! - murmuró el amor, quizás esperando que el viejito lo contradijera y le dira alguna esperanza. 
- “No -dijo el viejo- como ésta, nunca; en todo caso, diferentes …!
Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor se sentía tan aliviado que olvidó preguntarle su nombre. Cuando se dio cuenta y quiso agradecerle, el viejito había desaparecido. Entonces el Amor, muy intrigado, fué en busca de la Sabiduría para preguntarle:
- “¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó... Todos los demás no comprendían que hubiera quedado sin embarcación, pero él me salvó, me ayudó y yo ahora, no sé ni siquiera quién es...”
Entonces la Sabiduría lo miró largamente a los ojos, y le dijo:
-"Es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir. Es el único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es El Tiempo....”

Jorge Bucay, del libro “Todo (no) terminó” (Silvia Salinas y Jorge Bucay)

jueves, 1 de diciembre de 2011

Graci@s

hay que ver como te sorprende la gente, la vueltas que pueden dar sin que te des cuenta. personas que pensabas que eran tus amigas realmente te das cuenta de que todo era una cruel mentira, en donde manipulaban contigo, se jugaban tus emociones y sentimientos sin tener presente que todos somos personas. Incluso personas que jamas creías llegar a conocer, o que no inspiraban confianza resultan ser los que verdaderamente se la juegan por ti, los que te defiende, los que te manipulan para tu beneficios, los que sabes al fin y al cabo que puedes contar con ellos, aunque en la calle este haciendo un frió, y nos congelemos vivas....Pero hacia falta, si, hacia falta que nos sinceráramos las dos, que cada una dijera lo que pensaba y sentía, lo que pensaba de la otra, para dar este paso....Si, a ti, muchas gracias por el día de hoy=)